Visitas: 288Viernes 29 de Noviembre de 2019

Wax, el nuevo alucinógeno que se está consumiendo en el área metropolitana de Bucaramanga.


















En inglés significa “cera” y tomó este nombre debido a su parecido con esta sustancia blanda y sólida.

El wax es elaborado con el concentrado químico THC (Delta 9 Tetra Hidro Cannabinol), que es el factor activo de la marihuana que provoca efectos psicóticos.

La revelación sobre el comercio y consumo de esta droga adictiva en la capital santandereana la hizo el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general Manuel Antonio Vásquez Prada, tras un operativo conjunto con la Fiscalía en el que se hicieron 10 allanamientos y 15 capturas.

Se concentró en la urbanización Neptuno, en el sector de Diamante II, cerca de la autopista Bucaramanga - Floridablanca.

Aseguró que los detenidos forman parte de la organización delincuencial “Los Rossi” “que tenía (sic.) impacto en los barrios San Miguel, La Concordia, Alfonso López, Diamante 2 y el centro de Bucaramanga” donde “vendían derivados de la cocaína y marihuana, incluyendo una nueva presentación de la misma conocida como wax.

Esta sustancia, agregó, se es distribuida “a clientes de un perfil más alto al consumidor promedio”.

Explicó el Oficial que el wax posee entre el 60 y el 80% más concentración de THC “lo que quiere decir que es 4 veces más potente una inhalación de esta preparación que la de un cigarrillo de marihuana común, lo que se refleja en sensaciones psicológica y físicamente más intensas”.

Sobre los efectos en el consumidor, comentó que aumenta significativamente la sensibilidad de sus sentidos, en algunos casos experimenta una percepción momentánea de no sentir miedo y dolor pero “a largo plazo puede llegar a sufrir daños irreversibles en el cerebro”.

La sustancia es inodora y por eso no es fácilmente detectable por las autoridades y debido a que es nueva suele ser camuflada como un ungüento de tipo medicinal.

Su humo no tiene el olor característico de la marihuana, lo que facilita su consumo en escenarios públicos.

“El uso de estas nuevas formas de consumo de sustancias se suma a las tendencias actuales del uso de vaporizadores o cigarrillos electrónicos, teniendo en cuenta que esta extracción puede ser usada también en este tipo de elementos”, advirtió el brigadier general Vásquez Prada.

Así se produce el wax

El Comandante de la Policía Metropolitana detalló cómo es el proceso para obtener el wax:

La marihuana se adquiere en bloques de 500 gramos para ser sometida a un proceso de alta presión y temperatura con prensas artesanales. Los residuos vegetales son desechados.

De cada 500 gramos de marihuana, se logra extraer aproximadamente 250 gramos de wax que se separa en dosis de 1 gramo y que se comercializa desde 20 mil pesos. “No obstante, los delincuentes ofrecen por un valor adicional un “kit de consumo” que cuenta con un gotero, una pieza de metal y una caja con la dosis de la sustancia”.

El uso constante del gotero de vidrio expone al consumidor a la posible inhalación de fragmentos que a largo plazo puede traer consecuencias como el cáncer.

En el operativo realizado en Bucaramanga, la Policía y la Fiscalía hallaron un invernadero doméstico experimental para sembrar plantas de marihuana “para solventar momentos de escasez ante el control de las autoridades”.

“Esta organización podría comercializar diariamente 150 dosis de wax avaluadas en cerca de 3 millones de pesos, cifra que se suma a la comercialización también de marihuana tipo cripy y derivados de la cocaína que representan mensualmente un rédito superior a los $200 millones”.

Algunas de las personas capturadas actuaban de manera independiente y contaban con grupos seleccionados de consumidores, los cuales se contactaban a través de redes sociales para coordinar entregas a domicilio en diferentes lugares del área metropolitana.

Estos delincuentes comercializaban las sustancias principalmente a domicilio y en circunstancias especiales a un grupo muy selecto se le permitía el ingreso a una de las casas ubicada en un conjunto cerrado que le permitía a los delincuentes ser alertados ante la presencia de las autoridades.

Foto: Policía Nacional / Ecolecuá