Visitas: 137Martes 15 de Junio de 2021

El negocio de la cocaína en Colombia

Por Juan Carlos Echeverry
@JCecheverryCol

Nunca ha sido tan grande el tamaño del negocio de la coca en Colombia como ahora.

Duele la información de la UNDOC, de las Naciones Unidas, de que en menos de una década pasó Colombia de un potencial 290 toneladas métricas de clorhidrato de cocaína pura a 1.228 toneladas, un incremento de casi 1.000 toneladas en menos de 10 años. Cuatro veces y sigue creciendo en los últimos 2 a 3 años a razón de 5% al año.

La clave no es tanto en las hectáreas sembradas sino la productividad por hectárea. La productividad sería de 8,4 kilogramos de cocaína por hectárea cosechada según las Naciones Unidas y también ha crecido.

¿Por dónde sale la coca de Colombia? Sale casi 3/4 partes por el Pacífico, 8% por Venezuela y un 16% por el Caribe.

¿Cuánto reciben los comercializadores de la cocaína? Según las estimaciones, les pagan entre 7.000 y 10.000 dólares por kilo. Es decir, entre U$ 7 y U$ 10 millones por tonelada. De manera que el negocio total en Colombia estaría fluctuando entre 8.000 y 12.000 millones de dólares, eso es similar a lo que vendemos en petróleo y carbón. Imagínense el tamaño de esto.

Estaríamos diciendo que casi que 1 de cada 30 cosas que se producen en Colombia es cocaína. Ese es el tamaño frente a la economía.

Un tamaño absolutamente descomuncal. Nunca antes, comparado quizás con la época de Pablo Escobar, habíamos tenido algo de este tamaño. Por eso es que su efecto es tan desestabilizador y tan devastador y por eso estamos viendo en el Pacífico ese efecto tan grande, esa desazón y esa gran cantidad de jóvenes metidos, lamentablemente, en esta actividad.

¿Qué debemos hacer frente a este problema de la cocaína y el tamaño descomunal que tiene ahora?

Es imperioso jugarnos a fondo por crear milagros económicos de productos legales en los departamentos que producen y comercializan la coca y la cocaína.

Siento que frente a la cocaína, debemos adoptar una mezcla de promover internacionalmente su legalización y, mientras eso se da, internamente combatir su producción, su venta y las devastadoras consecuencias sobre la salud de muchas familias.