Visitas: 187Domingo 25 de Abril de 2021

Dos delincuentes intentaron hurtar una motocicleta de alto cilindraje de un esquema de seguridad en Bucaramanga.

Uno de los antisociales ha sido capturado varías veces por hurto, pero los jueces lo han dejado libre.
Es conocido en el mundo del hampa como “Canasto” y no pudo consumar su última fechoría con su cómplice porque la comunidad se los impidió.
Ambos merodeaban por las vías del barrio Diamante 2 buscando una motocicleta descuidada para llevársela.
El que vieron como un “papayazo” no podía ser mejor: una moto Yamaha XT 660, avaluada en unos 25 millones de pesos.
Con la frialdad con que estos delincuentes suelen actuar en estos casos, violentaron el sistema de seguridad del vehículo en pocos segundos, ante la mirada de los escoltas del esquema de seguridad, y lograron ponerla en marcha.
Su huida duró tan poco como su pericia para encender la motocicleta porque la comunidad se les atravesó en el camino.
Informada la Policía sobre estos hechos, acudió para capturar a “Canasto” y a su compinche, para ser puestos a disposición de la Fiscalía y presentados ante un juez de control de garantías.
Es una rutina que estos delincuentes conocen muy bien porque más ha tardado el protocolo de las aprehensiones anteriores que en ser dejados en libertad para seguir delinquiendo. No han bastado los antecedentes y repetición de los hurtos de este par de 29 y 32 años de edad.
Tal parece que “Canasto” es un barril sin fondo en acumular procesos penales por hurto porque así lo ha permitido el sistema judicial en el área metropolitana de Bucaramanga.
Un hurto similar sucedió cerca de allí, en el barrio Dangond, en el sur de la capital santandereana.
Una motocicleta Yamaha FZ fue dejada sin doliente en un lugar público, situación que aprovechó un antisocial para llevársela e intentar ocultarla en el barrio Brisas del Paraíso.
El aviso oportuno de la víctima a las líneas de emergencias y a la red de participación ciudadana permitió la captura del “amigo de lo ajeno”.
Se trata de un hombre de 30 años, quien abandonó el vehículo al sentirse cercado por los uniformados. Pero fue alcanzado, reducido y capturado.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga confió que, ante la reincidencia de los autores de estos hurtos, reciban medidas de aseguramiento carcelaria.
Pero mientras siga habiendo propietarios de motocicletas confiados, los antisociales seguirán encontrando oportunidades para apropiarse de ellas.
Fotos: Policía Nacional