Visitas: 403Miercoles 07 de Abril de 2021

La colombiana Ninfa Estella Carinialli, primera mujer guardabosques de ProAves, ganó Premio Internacional de Guardaparques.

Desde hace nueve años está dedicada a proteger 2.596 hectáreas de selva tropical en la orilla sur del río Guaviare, en cuyas aguas se ahogó en 2019 su hijo Johan Sebastián, de 10 años.
Había llegado a esta Reserva ProAves Águila Arpía, en 2012, con su esposo José Rufino Mora y sus dos hijos a iniciar una campaña de conciencia ambiental para que los colonos detuvieran la deforestación.
Ninfa Estella se quedó únicamente con su hijo Darwin en esta misión en mayo pasado porque José Rufino contrajo el virus del covid-19 y murió al no tener alcance a los medicamentos o a un tratamiento que lo sanara, debido a las carencias y la lejanía de esa zona selvática del país.
La resiliencia de esta guardabosques es ahora reconocida con el galardón que otorgan la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (CMPA), cuya presidenta adjunta, Julia Miranda, hizo el anuncio.
La escogencia de los premiados contó con la colaboración de la Federación Internacional de Guardabosques, Global Wildlife Conservation y Conservation Allies.
Se destaca así "la extraordinaria labor que hace Ninfa por el medio ambiente y el trabajo de varias luchadoras que, a pesar de las adversidades, están día a día en primera fila para proteger la naturaleza y los animales", informó ProAves.
Para esta Fundación "es muy gratificante contar con Ninfa en el equipo de conservacionistas, ella se ha convertido en un ejemplo para miles de mujeres que buscan cuidar la naturaleza de nuestro país".
La directora de ProAves, Sara Lara, destacó que “Ninfa ha demostrado ser un ejemplo de resiliencia y valentía. Ella, a través de su arduo trabajo y amor por la conservación, se ha convertido en un modelo a seguir para muchas mujeres jóvenes".
Esta organización le ha apostado al empoderamiento de género en la protección de la biodiversidad y por eso el 64% de su equipo son mujeres.
La historia de Ninfa
ProAves compartió este perfil de Ninfa Estella Carinialli:
"Desde que llegaron a la Reserva ProAves Águila Arpía en el 2012, Ninfa y su esposo, José Rufino Mora, se convirtieron en los protectores de las 2.596 hectáreas de vasta selva tropical en la orilla sur del río Guaviare. Ellos trabajaron arduamente para establecer fuertes vínculos con la comunidad y proteger el área.
"La reserva, ubicada en el área de amortiguamiento norte de la Reserva Natural Nukak -una de las últimas franjas de selva tropical desprotegida en la Amazonía colombiana- se compone por predios comprados a colonos ansiosos por deforestar el área, pero gracias a los esfuerzos de Ninfa y su esposo se pudo recuperar el ecosistema que había sido degradado.
"La vida de Ninfa dio un giro inesperado en el 2019 cuando su hijo de 10 años, Johan Sebastián, se ahogó en el río Guaviare al frente de la cabaña de la reserva. Con el corazón roto, Ninfa y su esposo lo enterraron en la reserva, lugar donde amaba estar. Luego, en el apogeo de la pandemia a causa del COVID-19, su esposo Rufino no pudo obtener medicamentos debido a la remota ubicación de la reserva, por lo que murió en mayo de 2020.
"A pesar de los desafortunados sucesos, Ninfa ha seguido adelante y es un ejemplo de superación. Desde entonces, ella emprendió el hermoso reto de ser la primera mujer guardabosques de la Fundación, labor que ha desempeñado con gran compromiso y profesionalismo, cumpliendo por sí sola todas las responsabilidades que le fueron encomendadas para proteger los bosques tropicales de las constantes amenazas de cazadores, madereros y colonos que buscan establecer asentamientos en esta zona.
"Ninfa ha demostrado, con gran valentía y fervor, ser la protectora de la remota y altamente amenazada selva tropical, ubicada en el corazón de la Amazonía colombiana. Ella realiza diariamente vigilancia de linderos por río y tierra (monitoreo de especies de aves), mantenimiento general de las instalaciones de la reserva, trabaja como lideresa comunitaria y de divulgación, mantenimiento de caminos limítrofes y de un vivero de árboles para la reforestación.
"Su ejemplo de determinación, fuerza y compromiso por proteger la naturaleza frente a la gran adversidad la ha posicionado como una inspiración para las mujeres de Colombia, especialmente por su humilde origen y por el impacto que causó el conflicto armado en su vida. Aunque solo tiene poco más de 30 años, Ninfa, una mujer con ascendencia indígena, se está convirtiendo en una voz fuerte para las mujeres y lideresa local en la comunidad.
"Ninfa es muy proactiva, por lo que también ha ayudado con investigaciones en la reserva y con el monitoreo de especies, como el despliegue de cámaras trampa y la realización de censos de aves con la aplicación eBird, en la que su hijo de 10 años, Darwin, se une a ella. Juntos han motivado a los niños de la comunidad local a involucrarse con la conservación e incluso han formado un grupo de jóvenes observadores de aves en este lugar remoto".
Foto: ProAves