Visitas: 171Sabado 08 de Junio de 2019

Podas en árboles cercanos a redes eléctricas previenen el riesgo eléctrico y evitan cortes del servicio de energía.

La apreciación la hizo el subgerente de Mantenimiento Distribución, José Gregorio Ramírez Amaya, al indicar que el contacto de las especies vegetales con las líneas de media y baja tensión dispara los circuitos.

Agregó que también puede afectar la continuidad y confiabilidad del servicio de energía eléctrica de los usuarios, entre los que podrían estar clínicas, colegios, entidades gubernamentales, empresas y clientes residenciales.

Explicó que "los árboles, al hacer contacto con las redes de energía, se convierten en foco de riesgo eléctrico, pudiendo traer consigo graves consecuencias para las personas, fauna y flora, como son electrocución e incendios".

Por eso consideró necesario hacer las podas como control a los árboles que se encuentran a punto de hacer contacto con las redes de energía.

Para remediar el impacto ambiental de estas actividades, dijo que "ESSA adelanta acciones y programas de compensación, unas voluntarias y otras obligatorias, y suscribe convenios con las autoridades ambientales de la región" con ese objetivo.

Dentro de las acciones voluntarias, mencionó:

- La conservación de 210 hectáreas de bosque natural en la finca Altamar de propiedad de ESSA.

- El programa BanCO2, en el que 57 familias rurales se han beneficiado con recursos de la empresa, por el cuidado de 610 hectáreas de bosques nativos en los municipios de Mogotes, Encino, Puerto Wilches, Charalá, Gámbita y Simacota.

- La siembra y mantenimiento de 19.217 árboles protectores productores, en diferentes municipios de la región, destacándose la conservación del parque Móncora en Barichara, con la siembra y mantenimiento de 3.600 árboles, y la implementación del programa huertas escolares en 30 instituciones educativas de las provincias Soto Norte, García Rovira y Mares.

Como acciones obligatorias para compensar los impactos causados por las podas, se destacan la siembra y mantenimiento de 33.228 árboles en el área de influencia de la Electrificadora de Santander.

Recordó que las intervenciones en los árboles son autorizadas por la Cdmb y la CAS, "entidades con las cuales ESSA mantiene convenios a los que aporta recursos por más de 1.000 millones de pesos para apoyar programas de educación ambiental y mejoramiento paisajístico, como forma de compensación".

"Las podas son realizadas por personal debidamente capacitado, con responsabilidad y criterio técnico", destacó Ramírez Amaya.

Como alternativa para evitar las podas, mencionó que "técnicamente se puede prestar el servicio de energía eléctrica con redes soterradas (subterráneas), sin embargo, esta es una alternativa extremadamente costosa y por lo tanto inviable para implementar masivamente".

La Electrificadora de Santander realizó un estudio técnico-económico de esta alternativa y encontró que la inversión necesaria para soterrar solo las redes del casco urbano de Bucaramanga, supera los $3 billones, cifra que equivaldría a 30 años de las utilidades de la compañía.

Acometer esa actividad le implicaría a los bumangueses un incremento del 70% en las tarifas de energía, "situación que hace inviable financieramente esta opción y haría insostenible la prestación del servicio en la región".

Foto: Tomada de internet