Visitas: 324Jueves 30 de Mayo de 2019

Se gesta el más grande saqueo a los santandereanos.

He decidido romper el formalismo de mis publicaciones periodísticas por una serie de hechos que están ocurriendo en los municipios de Santander en relación con sus servicios públicos, especialmente el de alumbrado público, y que he llamado “el más grande saqueo” a los santandereanos del que se tenga noticia.

Si bien el tema no es nuevo, pues inició en 2002 con la privatización a 20 años de los servicios de alumbrado público en los municipios de Floridablanca, Piedecuesta y San Gil tras un alza de las tarifas en el porcentaje más alto del país, el 18%, lo que sí resulta preocupante es que en Floridablanca y en San Gil sus actuales alcaldes, Héctor Mantilla Rueda y Ariel Rojas Rodríguez, han pedido a sus concejos municipales extender por 20 años más esta privatización con la misma tarifa privilegiando a un privado con el 49% de las utilidades.

Lo grave es que esta privatización se está extendiendo al manejo de otros fondos como los de Seguridad Ciudadana y semaforización, en Floridablanca, y en el caso de San Gil, quedaría abierta a todos los servicios públicos de competencia del Municipio repitiendo así la amarga experiencia que tuvieron los sangileños con el entonces alcalde Javier Agón Martínez que privatizó el acueducto, el alcantarillado, el aseo y el alumbrado público, en este último caso, tras aumentar el impuesto al 18%.

Pues bien: eso mismo pretenden Ariel Rojas Rodríguez y concejales como Juan Carlos Sánchez Cominos, ponente de la iniciativa que este viernes recibiría segundo debate en el Cabildo.

Pero en otros municipios ya hicieron estas privatizaciones donde, insisto, quienes se lucran son particulares renunciando los entes territoriales a las utilidades, como ya sucedió en Aratoca, Barbosa u Oiba o está sucediendo por estos días en Barichara, Cimitarra, Contratación, Lebrija Puerto Wilches, Rionegro, Sabana de Torres, San Vicente de Chucurí y Socorro, según me han confirmado mis seguidores en redes sociales.

Me cuentan que en Landázuri pretendió hacerlo el actual Alcalde pero se cayó el Proyecto de Acuerdo.

Si sabe de otros municipios por favor escríbanme al whatsapp 3002158780 o aquí, en los comentarios, o al Messenger.

¿Por qué mi advertencia? Porque en el caso específico del alumbrado público es en este momento el que más utilidades deja a los municipios.

En el caso de Bucaramanga, por ejemplo, con una tarifa del 10% sobre el consumo de energía de cada usuario, la utilidad es del 74% para el Municipio porque en esa ciudad el servicio lo presta el Municipio y no un concesionario privado.

En el caso de San Gil, la utilidad es del 70% veamos las cifras de la facturación de alumbrado público abril pasado:

Recaudado: $247’ 225.800 

Consumo de energía: $66’ 725.724 (27%)

Costos de facturación: $8’603.461 (5%)

Utilidad: $171’896.615 (transferidos al Municipio)

La utilidad transferida a la Alcaldía debe invertirse en mejorar, repotenciar, modernizar y ampliar el servicio.

Repotenciar el servicio es hacer el cambio de luminarias. San Gil tiene 4.848 luminarias y de esas solo han sido cambiadas a led por la Electrificadora de Santander 1.753. ¿Por qué? Porque el alcalde Ariel Rojas le ordenó a dos de quienes dejó encargados del despacho, es decir, a Gonzalo Medina y a Javier Quirós, que oficiaran a la ESSA para exigirle que se abstuvieran de hacer la repotenciación “hasta nueva orden”.

¿Por qué? Por tres razones:

1. Para generar ante la opinión pública la necesidad de buscar un inversionista privado para hacer ese cambio de luminarias con el argumento que el Municipio no tiene los recursos, pero los tiene ahorrados y sin invertir, salvo lo ya contratado en alumbrado navideño.

2. Para dejarle al privado la posibilidad de hacer el contrato del cambio de luminarias sin pasar por la ley de contratación administrativa y con recursos de los ahorros que está haciendo la Alcaldía de las utilidades.

3. Para ocultar las utilidades de este negocio, porque los excedentes del 70% serán superiores si se hace el cambio de luminarias de sodio a led que consumen un 60% menos energía.

¿Cuánto terminarán pagando los sangileños a ese privado por esta entrega que piensa hacer el alcalde Ariel Rojas y los concejales encabezados por Juan Carlos Sánchez Cominos?

La empresa mixta que se proyecta crear con una vigencia de 20 años tendría un 49% de participación accionaria de ese privado y del 51% del Municipio.

Si actualmente las utilidades son de $171 millones 890 mil, durante los 240 meses de vida de esta empresa se recaudarían a precios de hoy $41.253 millones.

Si le aplicamos el 49% de participación del inversionista privado, eso nos indicaría que ese particular se quedaría con $20.214 millones.

Son $20.214 millones de los sangileños que deberían ingresar a las arcas del Municipio para mejorar el alumbrado público y llevar el servicio al campo sin necesidad de cobrarle un solo peso a nuestros campesinos se los va a embolsillar un privado y no sabemos quién más termine beneficiándose de este negocio.

Esa utilidad del 70% que deja la prestación del alumbrado público en San Gil demuestra que debería bajar la tarifa que se factura mensualmente con el servicio de energía eléctrica. Actualmente está en el 18% para los estratos 4, 5 y 6 y sector comercial, 16% para el estrato 3 y 13% para el estrato 1 y 2.

Este mismo cálculo lo pueden hacerlo ustedes, lectores, en los otros municipios de Santander.

Sangileños: para este viernes 31 de mayo se programó la aprobación de este abuso, que ya aprobaron los concejales de Floridablanca a iniciativa del alcalde Héctor Mantilla Rueda. En Floridablanca son cerca de $500.000 millones los que están en juego.

¡Despertemos santandereanos! No permitamos que los alcaldes y concejales que están de salida privilegien intereses particulares sobre el interés general. Si quieren raspar la olla, que sea la de la cocina de sus casas, no el erario de los municipios ni los impuestos y servicios que pagamos los ciudadanos.

Texto y foto: Lorenzo Lizarazo Duarte / Ecolecuá