Visitas: 134Lunes 06 de Mayo de 2019

Paro en colegios de Puerto Parra y Campo Capote por falta de docentes y de transporte escolar.

Desde el 29 de abril están suspendidas las clases en el Colegio Alfonso López, del corregimiento de Campo Capote, afectando a 480 niños.

Y los padres de familia del Colegio Integrado de Puerto Parra iniciaron este lunes un paro general de los 574 estudiantes por falta de profesores de segundo y tercero primaria.

En el caso de Campo Capote, alumnos y padres de familia protestan debido a que no hay cobertura total en el servicio de transporte escolar, explicó a Ecolecuá la mamá de uno de los estudiantes.

Al parecer, el estudio previo para la contratación de este servicio no tuvo en cuenta a todos los niños y adolescentes que viven en la periferia del corregimiento.

Igual anormalidad se presenta con los estudiantes de la institución educativa del corregimiento de Las Montoyas.

El rector de Campo Capote, Ernesto Rico Calderón, ha convocado a varias reuniones a padres de familia y a la alcaldesa Elbinia Zarrazola Gómez para buscar una solución, pero la Mandataria Local no ha asistido, dijo la fuente a Ecolecuá.

Agregó que la funcionaria presentó un Proyecto de Acuerdo al Concejo para adicionar el presupuesto del Municipio en el rubro de transporte escolar por 25 millones de pesos, pero los concejales lo devolvieron porque está globalizado.

Llamado a la Gobernación de Santander

Entre tanto, el plantón que protagonizan padres de familia del Colegio Integrado de Puerto Parra es contra la Gobernación de Santander que es la competente para nombrar los profesores que faltan en segundo y tercero primaria.

Pese a que el personero municipal Wilfredo Cadena Castillo promovió una acción de tutela que fue fallada a favor de los niños, la Secretaría de Educación del Departamento no ha nombrado aún a los docentes en propiedad.

El rector Policarpo Figueroa explicó que debido al proceso de traslados ordinarios que se dio en diciembre, salieron los maestros de segundo y tercero primaria y quienes los han remplazado llegan con incapacidades y limitaciones médico-laborales y han renunciado.

Por eso ha habido intermitencia en las clases en esos dos grados, pero la paciencia de los niños y de los padres de familia ya se agotó.

Foto: Suministrada / Ecolecuá