Visitas: 52Jueves 14 de Marzo de 2019

Respirar en el área metropolitana de Bucaramanga es, cada vez más, un riesgo.

Especialmente para la salud de los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con enfermedades respiratorias debido a la mala calidad del aire.

Las zonas más críticas son la Ciudadela Real de Minas, donde hay una gran concentración de viviendas y estudiantes, y en el barrio Santa Cruz, de Girón.

Según el último informe del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) sobre el monitoreo a la calidad del aire correspondiente a los primeros 12 días de marzo, en esos dos sectores el indicador es naranja, es decir, dañino a la salud de grupos sensibles.

Incluso el domingo 10 de marzo el registro en Girón arrojó rojo, lo que indica que el aire en el barrio Santa Cruz y sus alrededores es nocivo para toda la población.

Según la secretaria de Medio Ambiente de ese Municipio, Sandra Ramírez, el resultado negativo allí obedece a dos fábricas de ladrillos ilegales que hay y que aún no han sido cerradas por las autoridades ambientales.

Y se dio justo el domingo porque ese día ningún funcionario del AMB o de la Cdmb labora.

Las estaciones del Instituto Caldas, en la capital santandereana, y en el parque Acualago, de Floridablanca, han registrado oscilaciones entre amarilla y naranja, es decir, entre calidad moderada y dañina para población vulnerable.

En Piedecuesta no hay aún estación de monitoreo aunque el AMB anunció para lo que resta del mes un registro con una unidad móvil.

En Bucaramanga y Floridablanca la mala calidad del aire está asociada a la contaminación causada por los vehículos y en el control de emisión de gases que hizo el Área Metropolitana el pasado lunes y martes arrojó que la mitad de los automotores superan los límites permisibles por las normas ambientales.

Según el subdirector Ambiental del AMB, Guillermo Cardozo, las volquetas, los camiones y las motos son los más contaminantes y por eso recomendó a las autoridades locales de los tres municipios adoptar medidas restrictivas.

Este tema se debatió ayer en reunión del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres con asistencia de directivos gremiales y la alcaldesa encargada de Bucaramanga, Ana Leonor Rueda, descartó que se vaya ampliar el Pico y Placa a cuatro dígitos.

En cambio, dijo, la Administración Municipal insistirá en las medidas de prevención, en la promoción del transporte alternativo como la bicicleta y en el uso del Sistema Integrado de Transporte Masivo.

Foto: Jaime Moreno - ADN