Visitas: 232Lunes 10 de Septiembre de 2018

Drama de una niña indígena venezolana de 19 meses se traslada de Bucaramanga a Venezuela.

Sobre la menor, de la comunidad yukpa, las autoridades habían impuesto medida de protección ya que fue encontrada en grave estado de desnutrición en las calles de esta ciudad.

Este domingo, la niña fue entregada a sus padres y así el grupo de 42 indígenas regresó por voluntad propia a su país desde la capital santandereana, informó la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

La institución formó parte de los organismos que hicieron este traslado humanitario de 19 adultos y 23 niños, en el que participaron la Personeria de Bucaramanga, Migración Colombia, el ICBF y la Secretaría del Interior del Municipio.

Los yukpa se habían asentado en los últimos días en la calle 45 con carrera 9, en la plazoleta del obelisco del viaducto Provincial o de la Novena.

Hacía cerca de tres meses habían llegado a la capital santandereana, ubicándose inicialmente en el céntrico sector de la calle 35 con carrera 16.

Allí, policías del cuadrante y de Infancia y Adolescencia observaron que una niña de 19 meses estaba en malas condiciones de salud y, en consecuencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, con la intervención de la Defensoría de Familia, inició la ruta de atención médica de la menor, su protección y acompañamiento para el restablecimiento de sus derechos.

Fue acogida en protección provisional en un hogar sustituto donde se logró estabilizar su condición de salud mientras sus padres reclamaban que les fuera devuelta.

A la postre, la comunidad indígena se reunió con la Defensoría de Familia para acordar las condiciones de la entrega pero al negarse a cumplir los protocolos en estos casos, decidieron tomarse el sector del obelisco.

Eso sucedió hasta este domingo cuando retornaron a Venezuela en dos buses climatizados aceptando las condiciones para la entrega de la menor, con la mediación del Consulado de ese país en Bucaramanga.

Foto: Personería de Bucaramanga / Ecolecuá