Visitas: 532Domingo 09 de Septiembre de 2018

En vilo futuro de Las Gachas, el "Caño Cristales de Santander", por concesión de agua otorgada por la CAS.

A pocos metros del cauce de esta quebrada se inició además una polémica construcción que ya levantó ampolla entre habitantes, concejales, líderes y ambientalistas de esta población comunera.

En efecto, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) otorgó concesión de agua para 26 personas y "4 equinos" mediante Resolución 0492-18 del 2 de mayo pasado.

El beneficiario es Miguel Ángel Castellanos Cruz, quien es precisamente la persona que adelanta una construcción en un predio que adquirió en la vereda Sabaneta de Guadalupe y quien fue autorizado para captar 0,0120 litros por segundo de la corriente Aguas Claras y 0,0224 l/s de la quebrada Las Gachas.

Él es propietario de un hotel en este municipio y es el actual Presidente del Consejo Municipal de Turismo.

Sobre la concesión y la obra que adelanta, explicó a Ecolecuá que la captación de agua que le fue otorgada es para "desarrollar unos baños públicos del cual ya tengo concepto de la CAS y radiqué hace dos meses la solicitud de licencia para construir una caseta ecológica con cero contaminación de cemento y varillas. No voy a hacer absolutamente nada más".

Agregó que lo va a hacer porque desde hace dos años, "a dos metros de la quebrada, donde hay un nacimiento de helechos, la gente lo tomó para hacer sus necesidades".

No son solo dos baños

Sin embargo, varios habitantes de Guadalupe, que pidieron no ser identificados, aseguraron a este medio que el proyecto es más ambicioso y lo que se planea es construir locales comerciales a pocos metros de Las Gachas.

Una de las fuentes consultadas opinó que si se trata de instalar baños públicos, eso debe ser una responsabilidad del Municipio y no de un particular.

El presidente del Concejo Municipal, Marcos Ortiz Martínez, se opuso tanto a la concesión como a la obra y así se lo hizo saber al alcalde Libardo Romero Rodríguez en días pasados mediante derecho de petición en el que indaga qué papel ha jugado la Alcaldía en este proceso y si hay licencia de construcción para hacer una intervención en el entorno de Las Gachas.

"Pida el audio de la reunión en el Concejo que hicimos donde el ingeniero de Planeación dice que no tiene licencia", dijo el concejal Ortiz a Ecolecuá en referencia a una sesión plenaria del Cabildo de agosto pasado.

"Deja de llover y el caudal empieza a desaparecer"

El guía ecoturístico José Ardila Navarro, más conocido en Guadalupe como "José Navarro", se declaró asombrado por la concesión de agua porque "desde hace cinco años el caudal de Las Gachas viene disminuyendo. Deja de llover tres días y el caudal empieza a desaparecer", dijo a este medio.

Una evidencia que lo soporta es una fotografía, que acompaña esta publicación tomada en febrero de 2016 y donde se ve que no hay agua corriente en esa quebrada.

La Resolución 00492-18 de la CAS fue firmada por el subdirector de Oferta de los Recursos Naturales Renovables, Ivan Javier Peña Ayala, quien explicó a Ecolecuá que la concesión de agua otorgada en este caso es mínima frente a los caudales de Aguas Claras y Las Gachas.

Mencionó que el caudal de 0,0120 l/s autorizado a captar en la primera de estas fuentes hídricas equivale al 0,93% del caudal base de reparto de Aguas Claras y, en el segundo caso, el caudal de 0,0224 l/s concesionado equivalen al 0,93% del caudal base de reparto de Las Gachas.

El caudal base de reparto es definido por la Unesco como "el caudal que se debe mantener en un río cuando se hacen aprovechamientos".

En la CAS se calcula aplicando una fórmula que consiste en registrar el caudal en época de verano y restarle el 20% que se reserva como caudal ecológico.

Según el acto administrativo de la CAS, Aguas Claras tiene un aforo en la fuente de 0,20 litros por segundo y en verano de 0,16 l/s mientras que Las Gachas tiene un aforo en la fuente de 10 l/s y en verano de 3 l/s.

Dos "perlas" en la concesión de agua

Pero hay dos detalles que llaman la atención y es que en los cálculos de los caudales de ambas fuentes hídricas "en la época de máximo estiaje", es decir, en verano, se hizo "según lo manifestado por el interesado", o sea, por quien solicitó la concesión de agua, según consta en la Resolución 00492-18.

En otras palabras, no se hizo ese registro en campo sino con base en lo consultado a quien solicitaba la captación.

El otro detalle es que el mismo documento dice que el aforo que sí se hizo in situ ocurrió luego de que en "días anteriores se presentaron precipitaciones en la zona".

En síntesis: la CAS calculó el caudal de aforo en la fuente a pocos días de lluvias y el caudal de verano con base en lo que dijo quien solicitó la concesión.

Al respecto, y ante las quejas de la comunidad y líderes de Guadalupe por la obra que ya inició Miguel Ángel Castellanos Cruz, al parecer sin licencia, el Subdirector de Oferta de esta autoridad ambiental anunció en Ecolecuá que este lunes enviará una comisión a ese municipio.

Este medio intentó conocer la versión del alcalde Libardo Romero Rodríguez pero no contestó las llamadas.

Fotos: My Turn To Travel, archivo y suministradas / Ecolecuá