Visitas: 243Jueves 30 de Agosto de 2018

La Electrificadora de Santander cumple hoy 127 años en la prestación de servicio de energía eléctrica en la región.

Su gerente, Mauricio Montoya Bozzi, anunció una inversión cercana a un billón de pesos para la expansión de su sistema de transmisión, el mejoramiento de calidad del servicio y la ampliación de su cobertura.

Dijo que el objetivo de esta empresa es llegar a la universalización en el año 2025 en Santander, el sur del Cesar y en el sur de Bolívar.

Otro de los retos de esta ESP es ser pionera en la región en las tendencias mundiales de la movilidad eléctrica, es decir, la masificación de los vehículos eléctricos en el territorio.

Además, la generación solar con la instalación y operación de paneles solares en el que ya cuentan con el techo solar más grande de Santander en su sede en Barrancabermeja.

La medición inteligente para que los hogares puedan tener un mayor control en el consumo de la energía eléctrica.

La historia

La Electrificadora de Santander inició la prestación del servicio de energía en 1891 en Bucaramanga con el impulso de los empresarios Julio Jones y Rinaldo Goelkel, quienes venciendo grandes obstáculos, instalaron en Chitota la primera planta hidroeléctrica con un generador de corriente continua y un motor de turbina de 300 caballos de fuerza para iluminar las primeras viviendas y calles de la ciudad.

Este suceso generó un cambio en las costumbres y actividades cotidianas de sus habitantes y con el paso de los días se impuso el uso de máquinas y equipos como nuevos artículos de consumo.

Bucaramanga se convirtió así en la segunda ciudad de Colombia, después de Bogotá, en contar con el servicio de energía eléctrica y la primera en suministrarla a la industria.

La empresa de Jones y Goelkel se convirtió en la primera en el país en ofrecer luz incandescente para iluminar los hogares, donde se usaban bombillos de 16 vatios con el sistema tipo fijo, es decir, se contrataba un número determinado de bombillos y para evitar abusos en cada vivienda se instalaba un limitador que impedía superar la capacidad pactada.

En las décadas de 1920 y 1930 funcionaron de manera aislada y por iniciativa privada, diversas plantas hidroeléctricas y otras con motores diesel que brindaban el servicio a 27 de los 73 municipios de Santander en ese entonces.

En 1927 se conformó la Compañía Penagos S.A. y años después entra en funcionamiento la planta de Zaragoza que resuelve en buena parte las necesidades de energía eléctrica de Bucaramanga.

En 1941 la Central Hidroeléctrica del Río Lebrija S.A., se constituyó en la primera empresa en Colombia del sector eléctrico creada por asocio de la Nación, el Departamento y el Municipio. Con recursos del Estado y el liderazgo de Benjamín García Cadena, se construyó la hidroeléctrica de Palmas en el río Lebrija.

Para abastecer a las provincias, se construyen las centrales de Güepsa y la Cascada en San Gil. Simultáneamente, se adelantan otros proyectos como la línea de transmisión Barrancabermeja – Puerto Wilches y Termobarranca.

El 21 de julio de 1975 se consolidó la ESSA como la conocemos hoy, al incluir la infraestructura existente en García Rovira e Hilebrija Zona Sur que comprendía la hidroeléctrica La Cómoda, la Empresa de Energía Eléctrica de Socorro y La Cascada de San Gil. 

Desde entonces, la compañía amplió la cobertura del servicio instalando la infraestructura requerida.

La ESSA apoyó el desarrollo de la Central Hidroeléctrica del Sogamoso participando en la elaboración de los diseños del proyecto y liderando la empresa promotora que mantuvo vivo el proyecto hasta que Isagen adquiere los derechos de la Electrificadora de Santander en los diseños y se comprometó en su construcción.

En febrero de 2009, la Nación vendió sus acciones a EPM Inversiones mediante un esquema que permitió a la Gobernación de Santander aumentar su participación accionaria del 14% al 22.48% sin aportar recursos.

Foto: ESSA / Ecolecuá.